“Edesur le debe mucho más a la sociedad que lo que el Estado le debe a la empresa”

El defensor del Pueblo adjunto de la provincia de Buenos Aires, Walter Martello, respaldó el pedido para que se le quite la concesión a la empresa y cuestionó la falta de inversión de la distribuidora de energía eléctrica a pesar de los más de 12 mil millones de pesos de ganancia de 2019.

Los vecinos de la zona sur del Conurbano bonaerense, donde opera la distribuidora de energía eléctrica Edesur, lo viven con resignación: si el termómetro se mueve unos grados más o unos grados menos de la media de la estación que esté transcurriendo, inevitablemente se quedarán sin luz.

De hecho, esta semana, y a pesar de que el frío no fue tan intenso, hubo más de cinco mil clientes sin energía por día.

Por eso, intendentes peronistas y la Defensoría del Pueblo bonaerense, que conduce Guido Lorenzino, vienen reclamando que el Gobierno nacional cancele el contrato de la empresa controlada por el grupo Enel, que desde 1992 explota una concesión por 95 años.

Bloc de Notas charló con el defensor del Pueblo Adjunto General de la provincia de Buenos Aires, Walter Martello, quien cuestionó la falta de inversiones por parte de la empresa a pesar de las suculentas ganancias de los últimos años.

-¿Por qué este apoyo a los intendentes y está decisión tan firme de la Defensoría del Pueblo para que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) le quite la concesión a Edesur?

-Vimos que a pesar de haber tenido ganancias siderales en 2019, y sólo por tomar el último año, de unos 12.600 millones de pesos, cuando la empresa publicó su balance de inversiones del primer trimestre de 2020, las mismas significaron un 50% menos que el año anterior. O sea, realizaron la mitad de las inversiones que tenían previstas en el año anterior.

Todo esto está acompañado por una situación que vivimos claramente en el Conurbano y es que el servicio cada vez es de peor calidad y cada vez que, o subimos los 32 grados, o bajamos de los 5 grados, se generan los picos de demanda y se producen cortes.

En las últimas dos semanas se registraron en algunos municipios hasta 3 mil cortes de usuarios, sin contar aquellos que tenían niveles de baja tensión, que Edesur no los categorizan como corte, pero no se pueden usar aparatos.

-La empresa sostiene que los municipios deben unos 3 mil millones de pesos por el servicios que presta en las villas y asentamientos del Conurbano y que por eso no realizó estas inversiones.

-Es cierto que hay una deuda contraída, que tuvo un pasaje entre fines de la gestión anterior y principios de la actual, y es una deuda de vieja data. Pero cuando nos quieren llevar a esa discusión tenemos que contraponer las multas que dejaron de pagar o que eluden.

La última fue de 189 millones de pesos aplicada en febrero de este año que iba a resarcir a los usuarios, o sea, no era una multa que quedaba en las arcas nacionales o del ENRE sino que directamente iba a los usuarios por la pésima prestación del servicio.

Posteriormente, hubo otra multa de 39  millones de pesos que tampoco pagaron, sólo por nombrar las de 2020. Entonces a la hora de balancear las cosas, seguramente Edesur le debe mucho más a la sociedad. 

Recordemos que la empresa tiene además un contrato vigente de 95 años, con lo cual, tiene una cuestión monopólica a su favor que la usa para enriquecerse y no realizar las inversiones para mejorar el servicio.

-¿Qué respuesta encontraron en el Gobierno ante el pedido de la Defensoría?

-La primera señal clara que dio el Gobierno nacional fue intervenir el ENRE, en enero de este año (está al frente Federico Basualdo). El directorio anterior del organismo tenía un lazo muy fuerte con la empresa, hasta alguno era CEO de la empresa.

El ENRE está dispuesto a discutir y revisar el pliego de bases y condiciones, el servicio, las utilidades y las deudas y ver si la luz, que es un servicio esencial, merece estar en manos de la empresa que es deficitaria en el tratamiento con los clientes

– Después de lo que pasó con Vicentin, ¿ve margen político para cortar la concesión de Edesur?

-Hay una tendencia a equiparar las situaciones, pero más allá de la opinión que cada uno tenga con Vicentin, acá estamos hablando de un servicio público y esencial y un derecho humano que tiene que ver con una mejor calidad de vida y acceso al hábitat. Entonces no son equiparables desde ese punto de vista.

Hay posiciones intermedias como puede ser la conformación de empresas mixtas, pero lo que está claro es que esto no puede seguir así. La conclusión cae de maduro, y para quienes vivimos en el Conurbano, esto nos dificulta la vida a pesar de que en los últimos cuatro años nos aumentaron las tarifas un 3.800%

¿Cómo es la situación respecto a Edenor, la otra distribuidora en el Conurbano?

-Quizá por las características donde opera Edenor la cuestión es diferente. Las utilidades no son tan exageradas, con lo cual uno puede prevé una mayor inversión y además, si bien tiene a La Matanza, abarca a los distritos más ricos del Conurbano, como San Isidro o Vicente López. Los problemas se dan en los distritos más pobres, que son los que más usan la energía eléctrica. Los hogares más humildes son los que calefacciones y cocinan con energía eléctrica.

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